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Academia OrbisQL

Agua e inundación en el radar

Respuesta del agua en calma y con oleaje, doble rebote en la vegetación inundada y criterios para interpretar una inundación en imágenes de radar.

7 min de lecturaNivel básicoCurso: Radar de apertura sintéticaLección 5 de 5

Lo que aprenderá

  • La razón por la que el agua abierta en calma aparece oscura
  • El efecto del viento y de la vegetación inundada sobre la señal
  • Los criterios de contexto para interpretar una inundación

Agua abierta en calma

El agua en calma es una superficie lisa que, como se describió en la lección de retrodispersión, refleja la onda lejos del radar. Su retrodispersión es muy baja y aparece oscura, mientras que los alrededores secos, más rugosos, devuelven más señal. Esta diferencia permite delimitar el agua abierta. Dado que las microondas atraviesan las nubes, la delimitación es posible aun con una nubosidad persistente que impide el uso de sensores ópticos.

Agua con oleaje

La condición de superficie lisa depende de la longitud de onda. Cuando el viento forma oleaje, la superficie se vuelve rugosa y devuelve más señal, de modo que el agua aparece más clara y puede confundirse con tierra. Inversamente, algunas superficies secas muy lisas, como un pavimento o la arena fina, aparecen oscuras sin ser agua.

Vegetación inundada

Cuando el agua cubre el suelo bajo un follaje, la superficie del agua y los tallos o troncos forman un ángulo recto en el que la onda rebota sucesivamente. Se trata del doble rebote descrito en la lección de retrodispersión, y con frecuencia produce una retrodispersión más intensa que la del mismo follaje sin inundar. El efecto, descrito en bosques inundados por Hess y colaboradores en 1990, suele apreciarse mejor en polarización paralela HH.

Este efecto es más marcado en las bandas largas, que atraviesan mejor el dosel hasta alcanzar el agua. Con bandas cortas y follaje denso, buena parte de la señal se dispersa antes en las hojas, y el aumento puede ser menor o no observarse. Depende además de la estructura de la vegetación y del ángulo de observación, de modo que el brillo por sí solo no basta para afirmar ni para descartar una inundación.

Animación en cuatro pasos sobre un lote ficticio con follaje a la izquierda y un área abierta a la derecha, con su plano, un corte lateral y la imagen de radar. Antes de la inundación el área abierta se ve gris. Con agua en calma se vuelve oscura por rebote especular. En el borde con el follaje inundado aparece un brillo por doble rebote entre agua y tronco. Con viento, el agua se riza y se aclara, y la lectura se confunde. El doble rebote se ve mejor en polarización HH y en longitudes de onda largas. Datos ilustrativos.

Inundación en imágenes de radar. Respuesta de un lote ficticio ante una inundación. El agua abierta se oscurece, el borde bajo follaje se aclara por doble rebote y, en el último paso, el viento modifica la respuesta del agua. Valores ilustrativos.

Interpretación con información de contexto

La comparación entre una imagen anterior y otra posterior, tomadas con la misma geometría, permite inferir una inundación con más confianza que una sola imagen. Un descenso marcado de la retrodispersión sugiere agua abierta, y un aumento en zonas con vegetación sugiere agua bajo el dosel. Para decidir con seguridad conviene incorporar información adicional.

  • La topografía: el agua se acumula en zonas bajas y no sobre laderas empinadas.
  • La sombra de radar, que también aparece oscura sin corresponder a agua.
  • El viento y la lluvia durante la toma de la imagen.
  • La verificación en campo o con otra fuente independiente.