Saltar al contenido
Academia OrbisQL

Balance hídrico del suelo

Planteamiento del balance hídrico del suelo: entradas, salidas y almacenamiento de agua, y condiciones en que aparece un déficit o un exceso.

5 min de lecturaNivel básicoCurso: Agua y tiempo térmico en el cultivoLección 3 de 4

Lo que aprenderá

  • Las entradas, las salidas y el almacenamiento del balance hídrico
  • La ecuación del balance y el signo de cada término
  • La diferencia entre un déficit y un exceso de agua

Ecuación del balance

El balance hídrico es la contabilidad del agua del suelo de un lote: se suma lo que entra, se resta lo que sale y la diferencia corresponde al cambio en el agua almacenada. Cuando el suelo se representa como un único depósito que se llena hasta la capacidad de campo y pierde el excedente, la formulación se denomina modelo de cubeta y permite estimar el contenido de agua del suelo sin medirlo de forma directa.

Las entradas son la lluvia y, cuando existe, el riego. Las salidas son la evapotranspiración del cultivo, la escorrentía y el drenaje profundo. La escorrentía es el agua que circula sobre la superficie y abandona el lote, y el drenaje profundo es la que desciende por debajo de la zona de raíces.

ΔS = P + R − ETc − Esc − D

En la ecuación, ΔS es el cambio en el agua almacenada, P la precipitación y R el riego. ETc es la evapotranspiración del cultivo, ajustada por estrés cuando el suelo se seca; Esc es la escorrentía y D el drenaje. Un ΔS positivo indica que el contenido de agua aumenta y uno negativo, que disminuye.

Capacidad de almacenamiento

El límite superior del agua que el suelo retiene es la capacidad de campo, que corresponde al contenido que permanece una vez drenado el exceso. El agua que supera ese valor se pierde por escorrentía o por drenaje a través del perfil.

El límite inferior es el punto de marchitez permanente, por debajo del cual la planta ya no logra extraer agua. El intervalo entre ambos límites constituye el agua disponible para el cultivo, y el balance sigue las variaciones del contenido de agua dentro de él.

Corte de un suelo genérico con una planta, dibujado como un depósito cuyo nivel de agua sube y baja dentro de la zona de raíces, entre la capacidad de campo y el punto de marchitez. En cuatro pasos entran la lluvia y el riego, salen la evapotranspiración, el exceso se pierde como escorrentía y drenaje profundo, y en la sequía el nivel baja y la planta cierra los estomas antes del punto de marchitez. Los niveles son ilustrativos.

Balance hídrico del suelo. Llenado del suelo por la lluvia y el riego hasta la capacidad de campo, salida de agua por evapotranspiración, y pérdida del exceso y descenso del nivel durante la sequía. Los niveles son ilustrativos. Valores ilustrativos.

Déficit y exceso

Cuando durante varios días sale más agua de la que entra, el nivel desciende y puede aparecer un déficit hídrico. Antes de que el contenido llegue al punto de marchitez, la planta comienza a cerrar los estomas y deja de evapotranspirar toda la cantidad que demanda la atmósfera. El déficit es acumulativo, de modo que varios días con un faltante pequeño pueden tener un efecto comparable al de un solo día con un faltante grande.

El exceso se produce cuando llueve más de lo que el suelo admite. El sobrante se pierde por escorrentía o drenaje y, si el terreno no desagua, se genera encharcamiento. Por encima de la capacidad de campo el agua no queda retenida, de modo que llenar el perfil más allá de ese límite no aumenta el agua útil para el cultivo.

Limitaciones del método

La calidad del balance depende de la de sus entradas. La lluvia varía de un punto a otro, el Kc es una aproximación y la capacidad de almacenamiento cambia con el tipo de suelo y la profundidad de las raíces. El balance resulta útil para identificar tendencias y comparar épocas, y sus resultados se contrastan con observaciones de campo.